Versión cefálica externa

Actualizado: jul 8

¿En qué consiste?


Se trata de una maniobra realizada por obstetras, en la que a través del abdomen materno, se intentará girar al bebé que está de nalgas a una posición de cefálica (cabezita abajo) para aumentar las probabilidades de parto vaginal.

Previamente a la técnica se realizará una monitorización del bebé y una ecografía. Se administrará una medicación intravenosa (que suele dar palpitaciones y mareos... tranquilas si os pasa) que hace que el útero se relaje y no "luche" cuando el obstetra proceda y posteriormente volverá a realizarse una monitorización del corazón del bebé. El seguimiento ecográfico se utiliza durante la técnica para asegurarse que todo vaya bien. 


¿Por qué se hace?


A nivel fisiológico, es más favorable intentar un parto vaginal (siempre y cuando no haya contraindicación) en cefálica, que hacerlo de nalgas o someterse a una cesárea. Por eso, si las condiciones de mamá y bebé lo permiten, se puede intentar llevar a cabo la técnica para aumentar las tasas de éxito y disminuir las probabilidades de complicaciones.


¿Y no podría tener un parto vaginal de nalgas?


Si, si reúnes condiciones, también es una opción segura (puedes verlo en este post), pero, la realidad es que en España hay muy pocos hospitales donde se asistan partos de nalgas y además, la evidencia nos dice, que antes de intentar un parto vaginal de nalgas, debemos agotar todas las posibilidades para intentar ponerle “cabezita abajo”


¿Pueden hacerme una cesárea directamente solo porque mi bebé esté de nalgas?


Depende. Hay casos en los que la VCE no es compatible, otras en las que no es existosa y otras en las que directamente en el hospital donde vayas a dar a luz no haya profesionales que asistan partos de nalgas.


¿Cuándo me harían la técnica?


Idealmente a partir de la semana 37, pero a partir de la 35 hay bibliografía que lo considera como aceptable.


¿Qué contraindicaciones tiene?


A nivel de evidencia hay muy poco consenso relacionado con ello, pero en cuanto a contraindicaciones absolutas están descritas:


  • Situación en si misma de llevar a cabo una cesárea (placenta previa o situaciones maternas y fetales que condicionen la vía de parto)

  • Embarazo múltiple

  • Malformación uterina

  • Bebé fallecido intraútero

  • Compromiso de bienestar fetal (por eso se os realiza una monitorización previa a la técnica)

  • Antecedentes de desprendimiento de placenta

  • Preeclampsia grave

  • Cuando el bebé se ve afectado por una isoinmunización Rh: cuando la sangre de mamá y bebé se han juntado y ha producido algún efecto en él.

  • Poco líquido amniótico (aunque esto depende de donde se mire, se considera o no)


Existen otras situaciones (bolsa rota, cardiopatía materna, fase activa de parto, cesáreas anteriores o alteraciones de la coagulación) que habría que valorarlo individualmente.


Os cito textualmente: “Aunque no existen aún estudios de suficiente calidad para realizar recomendaciones con total seguridad, los estudios realizados indican que la tasa de éxito de la VCE en mujeres con antecedente de cesárea es similar a la de secundigestas, y los riesgos, al igual que en el resto de las mujeres, mínimos. El antecedente de cesárea no parece ser razón para no intentar una VCE.”


¿Qué tasa de éxito tiene?


Varía entre un 40 y un 80% de probabilidades de éxito. Este gran margen se debe a las condiciones de cada mamá/bebé y al equipo médico especializado.


¿Se considera una práctica segura?


Si. Los riesgos son muy bajos.


Aproxidamente un 5% de las complicaciones leves están relacionadas con un cambio en la frecuencia cardiaca del bebé y/o sangrado posterior limitado. Las complicaciones graves que puedan requerir una cesárea urgente suponen menos de 1%


¿Duele?


Pregunta del millón… Depende. Hay madres que se han realizado una VCE sin ningún tipo de analgesia y otras que han requerido la analgesia epidural.

Esto dependerá del protocolo de vuestro hospital, en él os explicarán con detalle como proceden con la técnica. La evidencia científica todavía no ha aclarado al 100% que tipo de analgesia es la más eficaz, pero, se puede utilizar: óxido nitroso, epidural o endovenosa.



¿Y si se vuelve a dar la vuelta?


Existe poca posibilidad de que se vuelvan a dar la vuelta y se quieran volver a sentar. Es raro, muy raro que lo hagan, la cabeza pesa más y por gravedad les resulta muy difícil volver a girarse, pero, la probabilidad está ahí.


Os dejo éste vídeo para que veáis la maniobra de forma más gráfica 




Carla García - Enfermera y matrona




Bibliografía:


https://www.elsevier.es/es-revista-progresos-obstetricia-ginecologia-151-pdf-S0304501314002775

https://medicinafetalbarcelona.org/protocolos/es/obstetricia/version-externa.html

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